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aguila 

Sin resolver la crisis en materia de seguridad nacional; o el abismo educativo en que encuentran generaciones de niños, jóvenes y adultos; o el marasmo económico que lleva a cientos de miles al peligroso camino de la emigración, México no podrá resolver su futuro, ni reflexionar sobre las lecciones dejadas por 200 años de vida independiente.

Contratiempo llama a los mexicanos de ambos lados de la frontera a una reflexión urgente: a poner sobre el tapete del debate todos los temas: la guerra contra el narco, que el régimen del presidente Felipe Calderón declaró sin consulta nacional ni rendición de cuentas; la legalización de las drogas; la revisión de los modelos políticos y electorales; el paternalismo, corporativismo e ineficiencia del sistema económico; la relación con Estados Unidos. Nada puede quedar fuera del diálogo nacional.

Por eso, en septiembre, hemos querido mirar estos problemas bajo diversas ópticas. La comunicóloga Regina Santiago nos ofrece un análisis lúcido sobre el papel que los medios de comunicación pueden y deben jugar en estos momentos de emergencia nacional; el sociólogo Raúl Solís usa el modelo del “ogro filantrópico” de Octavio Paz para reflexionar sobre las lecciones dejadas por Independencia y Revolución; el periodista Antonio Rosas Landa escudriña por debajo de la palabrería hueca de los festejos oficiales para encontrar señas de identidad de la crisis; y el escritor Jorge F. Hernández mira con ironía ribeteada de tristeza el estado en que se encuentran los mitos de la nación. En Tiempo Extra, además, hemos rescatado un estremecedor reportaje del Chicago News Cooperative sobre los tentáculos del narcotráfico.

A principios de agosto, una empresa maquiladora china sacó a la venta figurines de plástico, para venta en México, con las figuras de los héroes de Independencia y Revolución: Hidalgo, Morelos, Allende, Carranza, Villa, Zapata, etc. El sarcasmo no es gratuito. Los mitos se nos desgajan, son juguetes baratos de feria “made in China”; para los mexicanos es urgente recuperar la historia, y generar nuevos modelos.

El 15 de septiembre, y el 20 de noviembre, la tarea urgente es reflexionar, dialogar y proponer. La palabrería hueca, “al grito de guerra”, puede quedar para más tarde.